El VINSEUM deja los escaparates por una mañana para convertirse en un pequeño laboratorio gastronómico. Tras un breve paseo por el Mercat de la Carn, donde los participantes aprenden a identificar los productos locales y de temporada, el grupo regresa a la cocina del museo para preparar tres recetas frescas y creativas con ingredientes recién comprados.
Las familias trabajan en equipo, comparten utensilios y descubren trucos sencillos para hacer que las verduras sean más divertidas o aprovechar las frutas del Penedès. Mientras tanto, los educadores del museo explican el origen vinícola de muchos productos y la importancia del kilómetro cero.
Es un taller pensado para niños a partir de los 6 años, pero también para padres y abuelos que quieren pasar una mañana diferente y llevarse un recetario de verano. Se requiere reserva previa y la capacidad está limitada a quince familias.