
Vilafranca tiene dos mercados cubiertos, Sant Salvador y La Carn, que funcionan de lunes a sábado y garantizan pescado fresco, carne y verduras a cero kilómetros del Pla del Penedès. La propuesta se complementa con mercados callejeros: el Mercat de la Verdura diario en la plaza Sant Joan, el mercado de los martes en el barrio de Espirall, el mercado de artesanos brocanters y pintura (segundo domingo del mes, de octubre a mayo), el mercado de rosas y libros de Sant Jordi, el mercado de flores de Todos los Santos y las ferias de Navidad (Santa Llúcia) y Reyes.
Cada mercado añade matices estacionales: en abril, la plaza se llena de aroma a rosas; para Todos los Santos, los crisantemos pintan de color el cementerio; en invierno, los puestos de artículos y figuras de belenes transmiten el calor navideño.
Este calendario de pequeños mercados da continuidad a la vocación comercial que dio origen a la ciudad en el siglo XII, garantizando que cada semana haya un motivo para salir, comprar e intercambiar historias al pie de la parada.