
Antes de que lleguen el atún y el turrón, Vilafranca enciende el horno y la bodega para ofrecer una feria centenaria que perfuma la ciudad con aromas de aves de corral asadas y vinos novatos. Documentada desde la Edad Media, la Fira del Gall reúne a criadores y público en torno al Gall del Penedès, una raza autóctona de plumaje oscuro y carne sabrosa, que se ha convertido en un icono gastronómico de la región. Los ejemplares vivos se exhiben en el recinto ferial, se pueden comprar para llevar a casa y, sobre todo, degustarlos cocinados de mil maneras en la Gran Exposición de Gastronomía de Aviram, siempre maridados con vinos y cavas de la DO Penedès.
El evento, que dura todo un fin de semana, se completa con concursos de degustación, demostraciones de cocina, mercado de productos artesanos, música en directo y actividades infantiles. La presencia de un bestiario festivo —con el Tomasot de Gallen o la Gallina Ballarica como anfitriones de fuego y plumas— nos recuerda que, en Vilafranca, la tradición gastronómica y la cultura popular nunca van de la mano. Hoy en día, la Fira del Gall es, junto con la Fiesta Mayor, el evento que más visitantes atrae y un escaparate privilegiado de la agroalimentación del Penedès.
Que se trata de una tradición viva se puede comprobar en la complicidad de restauradores, agricultores, chefs de autor y bodegas locales, que aprovechan la feria para mostrar nuevas recetas y cosechas. Todo esto hace que muchos catalanes no conciban empezar las fiestas navideñas sin antes pasar por Vilafranca para comprar su gallo y brindar con un buen vino espumoso de la zona.