El majestuoso claustro gótico de San Francisco se convierte en una burbuja sonora el viernes por la noche gracias a la guitarrista y compositora vasca Amaia Miranda. Conocida por su delicada manera de hacer hablar la sexta cuerda y por una voz que acaricia cada sílaba, Miranda llega a Vilafranca con un espectáculo a medio camino entre el concierto íntimo y la interpretación de texturas sonoras.
Durante aproximadamente una hora, el músico dialoga con la guitarra, los bucles y los efectos sutiles para pintar paisajes emocionales que van desde el folk hasta el minimalismo moderno. El público se sienta en el perímetro del claustro, iluminado con velas y luces cálidas que resaltan la arquitectura del siglo XIII.
El concierto forma parte del ciclo de verano promovido por el Departamento de Cultura para llevar a artistas emergentes de todo el Estado a los espacios patrimoniales de Vilafranca, destacando el sonido natural de las piedras que han conocido más de setecientos años de historia.
Las entradas están numeradas y se pueden comprar en la plataforma spectacles.vilafranca.cat; el aforo está limitado a 150 personas para preservar el carácter íntimo de la propuesta.