
La catania, un dulce emblemático del Penedès, es una almendra Marcona ligeramente tostada, cubierta con un suave praliné de nueces o avellanas y recubierta de cacao en polvo. Aunque su paternidad está en disputa entre varias pastelerías de la región, en Vilafranca goza de una devoción especial y es un regalo obligatorio en ferias y visitas familiares. Hacerlos requiere paciencia: la almendra se confita, se baña en una caldera doble de azúcar y pasta de frutos secos y, finalmente, se enrolla en cacao. El resultado es un bombón de textura cremosa y sabor persistente, perfecto para acompañar un vino dulce o las aromáticas malvasías locales.