Ubicada en las instalaciones de la antigua lonja de pescado, la Casa de la Festa Major es un museo, archivo y almacén de la procesión festiva de Vilafranquí. El modernista Santiago Güell adaptó el espacio en 1905 y, tras varias etapas, el edificio ahora exhibe el Dragón (1601), el Águila, gigantes, enanos y trajes de baile, con montajes inmersivos que explican el ritual festivo declarado Patrimonio de Interés Nacional.