Pocas propuestas explican tan bien la vocación vitícola de Vilafranca como el Camí del Vino. Durante todo el verano, y especialmente en las próximas semanas, este itinerario autoguiado de 3,5 km une la Oficina de Turismo con la Torre de les Aigües, recorriendo el mosaico de viñedos que rodea la ciudad. El diseño es plano y apto para todas las edades y, gracias a sus ocho estaciones temáticas, te invita a despertar el olfato, el tacto y la vista para comprender el ciclo del viñedo, el trabajo del agricultor y la magia que hay dentro de cada botella.
La iniciativa, ideada por el Servicio de Turismo, es ideal para hacerlo al ritmo que desees: se puede completar en unas tres horas o parar sin prisas en cada uno de los puntos interpretativos. Quien venga con un canalla puede descargar «El juego de las estaciones» y convertir el paseo en una yincana familiar llena de desafíos, acertijos y curiosidades sobre las viñas, las uvas y la fauna local.
Entre las paradas más queridas está la que explica la piedra seca y la que permite comparar variedades tradicionales como la parellada o el sumoll con las más recientes. Los paneles combinan textos informativos, fotografías antiguas y códigos QR que amplían la información. Todo esto convierte al Camí del Vi en una experiencia inmersiva para descubrir, de forma gratuita, el ritmo agrícola que define a Vilafranca. Una propuesta perfecta para incluir una mañana o una tarde en nuestra agenda semanal y la de las tres semanas siguientes, ya sea caminando, trotando o incluso montando en bicicleta.
Organizado por: Servicio de Turismo de Vilafranca del Penedès. Actividad gratuita, gratuita y sin inscripción previa.