
Cada diciembre, la banda Falcons, especializada en figuras acrobáticas humanas, celebra el aniversario de su fundación en 1959. Durante tres días organizan una concentración de ingenio, predicaciones satíricas, un desfile y una exposición final en la Casa de la Sociedad La Principal. La construcción de la gran Pira o la Espiga, figuras con decenas de participantes, siempre suscita una gran ovación.
El evento sirve para reclutar nuevos cetreros y revivir la evolución de una disciplina nacida en Sokol (República Checa) y adaptada con pasión en Cataluña.
Las actividades combinan tradición y exuberancia juvenil, lo que demuestra que el cuerpo también puede ser arquitectura festiva y que Vilafranca sabe cómo diversificar su patrimonio humano más allá de los castillos.