
El proyecto «Camins por la capital del cava» es una red de siete rutas señalizadas que tienen su origen en el corazón de la ciudad, justo en la plaza del Ayuntamiento, y se extienden por los cuatro puntos cardinales del municipio. Cada sendero lleva un nombre inspirado en un lugar emblemático y se distingue por el color de un pompón, de modo que el usuario puede seguirlos fácilmente en el suelo y en el mapa oficial. Las rutas, de extensión y pendiente muy variadas, han sido diseñadas tanto para la práctica deportiva (correr, bicicleta de montaña, marcha nórdica) como para paseos familiares. El sendero 7, llamado «Tomb per la Vila», recorre 3,5 km sin dificultad y te invita a descubrir el centro histórico, el sinuoso recorrido de la calle Raval y el paso del arroyo de Lavernó.
El complejo incluye tres circuitos inclusivos adaptados a personas con movilidad reducida y el «Itinerario del Camí del Riu», que conecta el centro con los espacios fluviales recuperados. Para facilitar el acceso, hay tres puntos de salida descentralizados bien indicados: la Plaza de la Premsa (P), la salida de Timba (T) y la salida de Vilarnau (V). Cada hoja especifica la distancia exacta, la dificultad técnica, la pendiente, la curva y las advertencias (por ejemplo, los escalones que coinciden con las rutas de tráfico agrícola) para que todos puedan elegir con criterios.
La propuesta nació dentro del Plan de Salud municipal con el objetivo de promover hábitos activos y dar a conocer lugares poco visitados, como colinas coronadas de viñedos, miradores naturales sobre Montserrat o antiguas infraestructuras viarias. Desde la primera edición, el Ayuntamiento ha ido renovando la señalización, añadiendo códigos QR que permiten descargar la pista y destacar los puntos de interés cultural: masías modernistas, antiguas fassines o hornos de cal escondidos entre las viñas.
Una característica distintiva del proyecto es la colaboración con entidades locales (escuelas, clubes de senderismo y grupos de la Festa de la Fil·loxera) que patrocinan secciones específicas y garantizan su mantenimiento. Gracias a este voluntariado, los senderos se mantienen abiertos durante todo el año y se limpian los escalones después de las cascadas y los bancos ubicados estratégicamente cerca de las fuentes naturales.
Actualmente se está trabajando en la digitalización completa de los siete itinerarios para integrarlos en el sistema de rutas saludables de la Diputació de Barcelona y, a medio plazo, en el enlace con la Via Augusta Penedès, de forma que Sant Sadurní se convierta en un nodo de senderismo entre la cuenca del Anoia y la costa del Penedès.