Situado en el centro de la fachada sur de la rectoría, el reloj de sol es una parte inseparable del conjunto de esgrafiados novecentistas que el arquitecto Francesc Folguera y el pintor Jaume Busquets diseñaron entre 1924 y 1927, coincidiendo con la reforma de la iglesia parroquial. El disco es un reloj vertical ligeramente inclinado —la pared no mira exactamente hacia el sur—, de técnica de esgrafiado bicromo aplicada directamente sobre el yeso. A pesar de su estado mecánico, la pieza es eminentemente ornamental: no hay líneas temporales ni figuras y el gnomo, que apunta hacia el suroeste, solo cumple la función simbólica de indicar el paso del tiempo.
La composición, con una rica iconografía vegetal y floral, está coronada por dos ángeles: el de la izquierda hace eco de un cuerno y el de la derecha toca un caracol marino, metáfora del diálogo entre el cielo y la tierra. En el friso inferior se lee el lema moralizante «Yo sin sol/tú sin fe/no valemos nada», una advertencia plástica sobre la dependencia mutua entre la naturaleza y el espíritu. El texto está interrumpido por una flor de cinco pétalos que divide la banda en dos campos simétricos, lo que acentúa la voluntad muralista y equilibrada del novecentismo.
Desde su creación, la obra ha sido un punto de atracción para los estudiosos de la gnomónica y para los curiosos. En 2003, la fachada se sometió a una restauración integral que devolvió al reloj la viveza cromática original y garantizó la supervivencia del esgrafiado. Actualmente se conserva en buen estado y está catalogado como Bien Cultural de Interés Local (BCIL). A pesar de ser de propiedad privada (pertenece a la diócesis de Sant Feliu), es totalmente visible desde la plaza y tiene un fácil acceso, lo que lo convierte en uno de los grabados más fotografiados del casco antiguo. El reloj también tiene la inscripción 296 en el Inventario de relojes de sol de los Países Catalanes, lo que refuerza su valor patrimonial a escala nacional.