A la sombra de los plátanos de la plaza de Pau Casals, el Grupo Coral Sant Sadurní quiso rendir homenaje a Anselm Clavé, padre del movimiento coral catalán, con un monolito inaugurado en 1968. El escultor penesiano Jaume Ventura i Sala trabajó en un solo bloque de mármol blanco, del que destaca un delicado bajorrelieve que muestra a un grupo de jóvenes acariciando una parra, una metáfora de la fusión entre la música popular y la cultura del vino que define la ciudad.
Por un lado, un busto de bronce de Clavé observa la plaza con un gesto sereno. El rostro, de líneas realistas y serenas, dialoga con el verso grabado en mármol: «Ya por la mañana/brilla en el cielo/la estrella blanca...», el comienzo de una de sus canciones más queridas que lo invita a salir a cosechar. El texto, cincelado con tipografía clásica, recuerda el ideal social de Clavé: elevar a la gente a través del canto colectivo.
Durante más de medio siglo, el monumento ha sido un punto de encuentro para coros y entidades musicales que, el día de Santa Cecilia o durante la Primavera Coral, depositan flores y cantan sus composiciones. Accesible en cualquier momento, el monolito se ha mantenido en buen estado gracias a la piedra noble y al mantenimiento municipal, y sigue siendo una referencia simbólica que vincula la capital del cava con su tradición coral.