Cal Calixtus, construida en 1885 por el maestro de obras de Barcelona Narcís Aran Vidal, es una de las fachadas más seductoras de la calle Diputació, la primera vía del ferrocarril del Eixample. La finca abarca una casa y un jardín rodeados por un baluarte de pilares y una reja de hierro fundido, un preludio de un universo ecléctico con toques modernistas bien dosificados.
El edificio de planta baja, planta y azotea encaja en la esquina con una galería perimetral sostenida por columnas de hierro que recuerdan a las galerías coloniales. La esquina metálica se cerró posteriormente con una espectacular vidriera policromada con líneas sinuosas y motivos vegetales, una verdadera joya que conecta con la sensibilidad modernista. En la parte superior emerge una torreta-mirador cubierta por una bóveda cubierta con escamas de cerámica vidriada que brillan al sol.
Las paredes combinan el acolchado de la planta baja con pilastras clásicas, frontones triangulares y cornisas moldeadas. En el borde de la entrada destaca el nombre comercial de uno de los primeros vinos espumosos elaborados en la ciudad, «Calixtus», que recuerda el vínculo entre el edificio y la familia Cavaire Oliver, que lo adquirió en 1917 para establecer su firma.
A pesar de ser una residencia privada, la fachada ha sido catalogada como BCIL (1669-I) y está incluida en el recorrido urbano que la Oficina de Turismo facilita a los visitantes interesados en el modernismo. Por la noche, la iluminación sigue la vidriera, convirtiendo la esquina en un faro luminoso del centro histórico.