Escondida detrás de las estanterías del Archivo Municipal, la colección de objetos etnográficos de Sant Sadurní reúne 279 piezas donadas en la década de 1990 por familias del pueblo con el objetivo de preservar un legado doméstico que se estaba perdiendo. Aquí se pueden ver bridas y adornos de caballería, sartenes de hierro fundido, pesas, lámparas de carburo, baúles de viajero, íconos religiosos e incluso una pequeña colección de fósiles de bivalvos y gasterópodos que dan testimonio de la curiosidad científica de la burguesía local de finales del siglo XIX.
Las piezas permanecieron durante tres décadas en Can Mas de la Riera, una masía municipal adquirida en 1981 y convertida en un espacio cultural multifuncional. Allí, las habitaciones sin aire acondicionado provocaron ciertas pérdidas de identificación. En 2023, la empresa Web Cultura SCP realizó un inventario exhaustivo con la herramienta de la Oficina de Patrimonio de la Diputación Provincial: los objetos se fotografiaron, se etiquetaron con un código QR y se empaquetaron de acuerdo con los estándares museológicos. En la masía solo se conservan los muebles grandes (armarios y bridas con forma de carro).
La arquitectura actual de la exposición es provisional: cajas de cartón apiladas en un almacén climatizado en la calle Sant Pere, 36. A pesar de la naturaleza del almacenamiento, el catálogo digital permite realizar consultas escolares e investigar sobre la vida cotidiana en el Penedés rural y semiindustrial. Muchos utensilios provienen de talleres de carpintería, bodegas domésticas y cocinas donde se cocinaban los platos principales de la fiesta.
Una de las áreas más valoradas es la de los símbolos religiosos: crucifijos de olivo, rosarios de hueso y la figura desaparecida de San Sadurní en talla policromada, hoy fuera de la colección pero documentada en los primeros archivos. La sección de tecnología incluye una máquina de coser Sigma, herraduras y una dinamo sencilla que ilustraba las primeras instalaciones eléctricas locales.
A pesar de no ser visitable, la colección proyecta el futuro: el Plan de museización municipal 2025-2030 prevé una habitación estable que explique la vida material de los sadurninos y que recupere Can Mas de la Riera como un espacio para la interpretación del patrimonio rural. Mientras tanto, los objetos, empaquetados y catalogados, esperan volver a servir de puente entre generaciones.