Desde 1997, cada primer fin de semana de octubre la Rambla de la Generalitat se convierte en un mar de bebidas y sonrisas. Durante tres días, más de 45 bodegas y una veintena de restauradores ofrecen unas 100 referencias de cava y 40 propuestas gastronómicas. Hay degustaciones comentadas, maridajes, espectáculos de cocina y conciertos al aire libre. El Cavatast coincide con la Semana del Cava —promovida por la Hermandad del Cava— y con la Fira Comercial, lo que convierte a la ciudad en una efervescente capital del enoturismo.