Juvé & Camps es mucho más que una marca de cavas, es la crónica de un linaje que lleva trabajando los viñedos de la capital del cava desde el siglo XVIII. En 1921, Joan Juvé Baqués y Teresa Camps enviaron al mercado las primeras botellas de vino espumoso fermentado en botella. La creciente demanda obligó, ya en 1960, a excavar nuevas bodegas y a promover una bodega en las afueras del centro urbano. El fruto final de esa expansión es el edificio que visitamos hoy, construido en 1985 en la confluencia de la calle Sant Venat y la calle Martorell, obra del ingeniero industrial Joan Colomer Parés.
Arquitectónicamente, estamos ante un complejo eminentemente funcional pero no desprovisto de personalidad. Todo ello se resuelve con ladrillo visto, alternando cerraduras lisas con pilares contiguos que dibujan una retÃcula libre. En la planta baja, amplias ventanas iluminan el área de expedición; en el segundo nivel, una celosÃa discontinua articula la ventilación natural de los espacios de embotellado. Destaca la fachada en chaflán, cubierta con losas de mármol blanco y coronada con el logotipo dorado de la casa, que actúa como reclamo y punto fotográfico para los visitantes.
El acceso principal es a través de dos amplios arcos de medio punto que evocan las entradas clásicas de las antiguas bodegas de Sadurninac. Una vez dentro, el visitante desciende por una rampa helicoidal hasta los tres pisos subterráneos donde descansan en silencio más de un millón de botellas. Las bóvedas de cañón de arco rebajado y los pavimentos de ladrillo hecho a mano garantizan una humedad y una temperatura estables durante todo el año, factores clave para el largo envejecimiento que caracteriza a la gama Gran Reserva de la firma.
La visita al museo muestra documentos, maquinaria y etiquetas que explican la transición de la producción artesanal a la introducción de tecnologÃas limpias y paneles solares. La antigua prensa de tornillo, ubicada en la parte trasera de la galerÃa más antigua, recuerda los orÃgenes campesinos de la familia, mientras que una moderna sala de degustación con tragaluces longitudinales muestra la vocación enoturÃstica del proyecto.
La protección del patrimonio municipal (BPU, expediente 60 del POUM) garantiza la conservación del edificio y regula las posibles ampliaciones. Muy cerca se encuentra el Celler d'Espiells, la finca madre de los viñedos de Juvé & Camps, conectada de forma subterránea con el núcleo.
Actualmente, la visita se completa con experiencias gastronómicas que combinan su emblemática Reserva de la Familia con productos locales. Desde 1982, cuando la casa dio el salto al mercado internacional, Juvé & Camps ha sido sinónimo de elegancia y compromiso con la viticultura sostenible en el Penedès.